Choque de trenes

ColauTalegon1La evidente desafección de la clase política por parte de la mayoría ciudadana viene provocando consecuencias más allá de la pérdida de credibilidad tanto de las formaciones tradicionales como de sus principales líderes y responsables. Las fases se vienen sucediendo con mayor celeridad de lo que podría preverse, seguramente forzadas por los escándalos de corrupción y manifiestas mentiras por parte del Gobierno, así como de los portavoces del Partido Popular, mientras la columna opositora del momento, encarnada en un ex ministro agotado y con la mochila agujereada, se empeña en jugar al canovismo con la connivencia de medios de comunicación y malabaristas a sueldo de opinión y tertulias varias.

Ese desplazamiento en el interés colectivo ha dado paso en la última semana, no por casualidad pero sí por distintos motivos, a centrar la información en doble rostro de mujer, anónimas ambas para la gran mayoría, focos a cinco columnas en la actualidad. Ada Colau, representante y rostro visible de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, ha puesto en los tímpanos de la actualidad una poco acostumbrada sinceridad en la calificación del escenario del que nos vienen desahuciando a base de desgaste, de ese cambio de cerraduras que nos ha dejado fuera, de la noche a la mañana, de las instituciones y foros donde nos entendíamos indirectos protagonistas. Esa es la claridad que la ciudadanía demanda de sus representantes, y ha tenido que esperar a verlo por parte de un congénere frente a quienes deberían, motu proprio, haber tomado las medidas necesarias para detener el ánimo de usura de unos pocos frente al drama de expulsión y muerte de demasiados. Esa voz de Colau, a pesar de los posibles patinazos que ante tanto micrófono y sobreexposición a la radiación de las opiniones torticeras se pueden sufrir, no desgasta su firmeza cuando transmite los planteamientos y proyectos de un movimiento que nace sin ánimo de enquistarse en el acomodo del reciclaje futuro, así como empatiza a la primera porque se sabe que en todo hay buena voluntad, honradez y entrega sin lucro a una causa en la que apestan demasiadas toneladas dinerarias.

ColauTalegon2Los medios de comunicación se han frotado las audiencias con esa presencia tan poderosa de Ada Colau, pero han bailado como posesos con la aparición de la joven socialdemócrata Beatriz Talegón, transmitiendo sin los papeles con mala letra de rigor pero con una melodía que chirría a las corbatas y las salas de los grandes hoteles. Eso nos ha gustado de inicio a todos, socialistas y no, en la globalidad del arco parlamentario e ideológico; el mensaje de la vuelta al origen, recordando a sus mayores que de nada valen siglas e imposturas frente a las acciones y omisiones traidoras, la ha convertido en una inevitable star system política que le ha granjeado el favor de los focos y el desfavor de las viperinas desconfianzas. Lo ha afrontado, en todo caso, con el alma sin escudar, invirtiendo sin leer la letra pequeña en toneladas de supuesta sinceridad; lo cuento todo porque la verdad ha de triunfar y está de mi parte, parece haber firmado, y está muy bien porque al resto nos puede recordar como el paisaje que debería ser lógico recibe todas las trampas posibles para que se mantenga recogido. Una semana plena de respuestas, entrevistas, atenciones, quizás han llegado a desalentar a Beatriz Talegón, que no parece haber entendido que si debutas en el primer equipo ya no puedes comportarte como miembro de la cadena de filiales; salir a la luz pública acompañada del peso pesado López Aguilar, miembro del anterior gobierno que tampoco se esmeró por reconducir una normativa hipotecaria injusta, y recibir abucheos y desconsideraciones dialécticas, no puede sorprender.

ColauTalegon3¿De qué trata todo esto? De ser famoso cuando no se pretende. También de entender que puesta la cámara frente a nuestro rostro en prime time, las cosas cambian inevitablemente. Y, sobre todo, que la población de estas tierras quiere referentes que se le parezcan, que no tengan que sostener mentiras para mantener su status quo. A su vez, por supuesto, existirán las armas que trabajan para que eso no suceda, para que los héroes parezcan artificiales y granulosos. Y también aparece la torpeza narrativa que quiere comparar lo que no es comparable. Ada Colau y compañía es ciudadanía en busca de corregir y advertir sobre las arrugas que no permiten plegar los poderes económicos, con connivencias indeseadas; Beatriz Talegón es parte del sistema, con rostro amable, con probable intención de desplegar cirugía futura en su partido y las instituciones. Pero unirlas en un mismo titular es poco más que provocar un desagradable choque de trenes.

Más cornadas dan los desahucios

A pesar del certero énfasis que Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, esgrimió ante la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados el pasado lunes, con un millón de firmas bajo el brazo y un planteamiento de mínimos para humanizar la práctica hipotecaria en nuestro país, el Partido Popular ya ha anunciado que no aceptará su contenido de raíz y, por tanto, no se abrirá debate parlamentario para su análisis y puesta en conocimiento. Un millón de demandas ciudadanas, por tanto, se quedarán por ahora en el limbo desentendido que se ha adueñado de la representación política actualmente mayoritaria con respecto a un drama que apuñala a diario a más de 500 familias a lo largo del territorio nacional. ¿Las argumentaciones? que a lo largo de este año la Cámara afrontará una reforma de la normativa en vigor sobre este particular y no encuentran, por tanto, la urgencia para discutir las peticiones redactadas por la Plataforma. Colau tildó de criminal a los agentes económicos, políticos y financieros que permiten este terrorismo social a diario, a pesar de los aspavientos de cierta parte de la bancada neoliberal, y se quedó corta; lo son, y por partida doble.

Toros1Y es que el bloqueo a esta propuesta ciudadana secundada de manera masiva no obsta, faltaría más, para que en la sesión plenaria del martes sí tenga encaje otra Iniciativa Legislativa Popular, ésta con el respaldo de algo más de la mitad de las suscripciones obtenidas por la PAH y en un espacio de tiempo mucho más extenso, con el objeto de declarar la aberración taurina Bien de Interés Cultural. A diferencia del drama de los lanzamientos, desalojos, desahucios, como queramos denominar al destierro sistemático de miles de seres humanos de su espacio más inviolable, el Partido Popular hace suya esta supuesta iniciativa espontánea, al defender en sede parlamentaria su repugnante intencionalidad mercantilista basada en el maltrato a un hervíboro indefenso el diputado de la formación conservadora por la provincia de Sevilla, Juan Manuel Albendea. No es éste un actor casual del circo de sangre y arena; su actividad privada está esbozada por la defensa a ultranza de la tortura en la plaza, dejando amplia constancia en obras narrativas, otorgamiento de distinciones varias por su defensa pertinaz de esta reminiscencia atroz de nuestros más bajos instintos para con el entorno animal, y la aportación de propuestas disparatadas de amplio espectro. Nos podemos hacer una veloz idea de la relevancia que le dan al término Cultura los miembros de la fuerza con mayor representación institucional de este triste país cuando alguien como Juan Manuel Albendea preside la Comisión del sector en la Cámara Baja. Y entre los firmantes de la Iniciativa, cómo no, nuestro ínclito Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Esa firma parece que sí le consta.

Toros2En la entrevista que enlazamos, realizada en enero de 2012, el alter ego Gonzalo Argote defendía la reducción del IVA para espectáculos taurinos en comparación con la baja tributación (a su juicio, en ese momento) del acceso a cines y teatros. Para empezar, ya ha conseguido que el tipo de los segundos haya aumentado hasta dejar desolados los patios de butacas. Ahora sólo le queda abaratar y subvencionar con la miseria colectiva los graderíos al albur de la arena teñida de saliva y sangre, de la cultura de la agresión, la tortura y la muerte gratuita. Evidentemente, la Iniciativa presentada por la Federación de Entidades Taurinas, esto es, los interesados en la rentabilidad pecuniaria del crimen, no pierden el sueño por la orientación y desenlace del debate parlamentario; de igual manera que el rodillo de esa mayoría absoluta de la que abusa el Partido Popular a pesar del descrédito creciente que padece ha sido utilizado para silenciar en el Hemiciclo las demandas desesperadas de tantas y tantas familias despojadas de su dignidad, lanzadas sin reubicación a la acera, las poltronas conservadoras darán, con copa y puro, la mayoritaria bienvenida a la conversión de otra inhumanidad en bien de especial protección.  El proceso a partir de ahí será sencillo: tras su admisión a trámite pasará a la Comisión de Cultura (¿recuerdan quien la presidía?) para su análisis (ejem). Una vez resuelto ese engorro, sin banderillas ni picadores animalistas por medio, continuará su tramitación en el Senado donde, si no hay objeciones (mayoría absoluta del PP, no lo olvidemos), pasará directamente a ser publicada en el BOE y a dar, por lo tanto, rienda suelta a su siguiente y principal objetivo: la conversión de la matanza nacional en Bien Inmaterial de la Humanidad.

Toros3Para que el despropósito se remate de esta manera, en la UNESCO debería ocurrir un cataclismo moral de amplias dimensiones, pero nunca se sabe. Lo que resulta indiscutible en este momento es que la enfermedad taurina de unos pocos pasará a recuperar su posición de amplio privilegio en tanto en cuanto su mutación en BIC acarreará una potenciación de su perfil de negocio, que de eso se trataba por si alguien andaba despistado: exenciones y subvenciones otorgarán el papel privilegiado que en España ha tenido lo que ocurre en la plaza. La dación en pago, por el contrario, así como el alquiler social y el realojo ciudadano, no resulta rentable en términos monetarios ni para el capital ni para sus delegados con acta de diputado.