Es sólo una cuestión de fe

Puedes recordar lo que viví, lo que pasó, y todavía no estoy yo… Sin embargo, ambos estaban esta mañana, cerquita, a contracorriente, a contrachaqueta. Marcialidad dental y cabellera de orden del lado de costumbre; coleta risueña y premolares anárquicos, al frente y de frente. Pasan los meses, no así el gusto por los remake políticos, lo que no obsta para que maleame tú para guapearme yo. Segundo round, herrajes fuera de los guantes.

Dicen que encendí más de una luz, que os engañé, pero no sabes como soy. Es sólo una cuestión de fe, casi es una decisión que nunca he tomado yo… Se ven para sonreirse, para calentar el lado contrario del mismo espacio mullido, y nudillo de caricia. Están de acuerdo en que nunca podrán ser Zipi y Zape, porque lo suyo es más de Mortadelo y Filemón, de garrotazo y tentetieso, a saber en qué dirección se acabará guiando el mazo electoral.

Si, tenía miedo y también tenía un hueco aquí que no dejaba hablar, sólo decir lo que querías oir…. en privado, mientras las cataratas de votos han ido fluctuando, desde 2015, sin leyes de la Física electoral que consiguieran maniobrarlas. Hoy es ayer sin mañana, cautivamente armados aquellos acorralados que sueñan con no dejar votante con cabeza antes de claudicar en ese destino que es siempre universal: el de la derrota de lo inerte.

La cosa sigue igual, pero al revés… y sabes que te engañé, más de una vez ¿Y qué, y qué? Qué le voy a hacer… Condenados al navajeo lejano pero tan reñidos en distancia corta que se incomodan sin tertuliano de por medio; ¿Cómo afrontar una riña descensurada para dirimir un duelo a dos años vista? Así las cosas, ministros reprobados e investigados en barrena, no hay peor augurio que el que emerge de una bala mojada, impulsada por pólvora de goma, en un amanecer que tiende a eclipse. Total, es sólo una cuestión de fe.

Anuncios

Uno y cuatrino

Mañana comienza la legislatura oscilante, primera etapa de este nuevo escenario camaleónico, en el que las rayas rojas tendrán tan poco grosor como el diametro de las complacencias repartidas se antojen. A partir de la toma de posesión de sus señorías podremos abandonar este zapping político que nos ha tenido eludiendo la publicidad institucionalizada por el rodillo absolutista del PP durante cuatro años, recuperando el placer del debate en Cortes así como, de sabroso aperitivo, podremos degustar los primeros entuertos a desfacer. El que concierne a la Presidencia de la Cámara Baja da la sensación que va a causar menos enrojecimientos de los previstos, y hasta puede conformar un fotógrama inicial que, paradojas de la nueva política, nos traslade a la imagen más viejuna que antojaría esta dispersión de lo mutable, con un superviviente Patxi López encaramándose al trono del reino de este mundo. Vivir para politiquear.

UnoCuatrino1Pero lo que, y más aún tras el ofrecimiento multibanda realizado ayer por Pedro Sánchez, nos tiene a todos en ascuas es qué ocurrirá con el propósito de las diferentes corrientes adscritas a Podemos para establecerse como grupos parlamentarios propios, manteniendo unidad de acción desde la cuatricomia que refulge a partir del morado: cuatro voces, cuatro latigos sobre un mensaje. Cuatro esquinitas tiene mi proyecto. En definitiva, uno y cuatrino, hasta que la plurinacionalidad, tal vez, nos separe.

Para que esto se sustente habrá que jugar con equilibrio entre la línea roja con forma de comba con la que harán saltar inicialmente a las mareas, desde sus dos bordes, tanto el PSOE como Ciudadanos. Así, de pronto, parece sencillo comprar el argumento codicioso de que esta pretensión no esconde más que el interés por multiplicar las asignaciones que el Congreso establece para cada grupo parlamentario, amen de esa supuesta intencionalidad por expandir un pavor consistente en que la formación podemita es, en realidad, un neutrón con demasiados neutrinos orbitando sin prestar atención a la física gravitatoria más elemental.

Pero como de formar Ejecutivo va el juego cuando se lanzan los primeros dados y comenzamos a avanzar casillas, seguramente la desmemoria de algunos volverá a reblandecer eso tan flexible cuando de pactar se trata, llamado “Reglamento del Congreso”. Porque echarse las manos a la cabeza por aquéllo que fue rutina a comienzos de la etapa constitucional para determinados grupos parlamentarios, u olvidar que en la legislatura 79-82, por poner un ejemplo, el PSOE consiguió eclosionar en tres herramientas de hostigamiento al gobierno de Adolfo Suárez, a través de sus diputados catalanes y vascos en libre formacion grupal, no es buen comienzo para berrear a sabiendas que estas cuestiones, futiles y menores, son pasto agrio como primer plato en el menú de entendimiento pactista.

UnoCuatrino2¿Y esos potenciales pactos, cómo se presentan? Con galantería, claro. Ahora todos, a la ribera del PP, desean entenderse con el resto, en gran medida desde un renovado convencimiento de que existen más cuestiones que les unen de las que los separan. Renovadores y en alerta frente a la corrupción parecen ser los tótem sobre los que se asientan estas supuestas convergencias, pero tanto Podemos como Ciudadanos no se ven en necesidad de dar su brazo conciliador a torcer con tanta premura. El PSOE, por el contrario, renace desde su fantasmagórica posición de segundo en la cola de investidura sin vestimenta, amando a todos sus oponentes como sólo la codicia del poder podría soñar. ¿Qué ocurrira de aquí a unas semanas? Una pista o, tal vez, una recomendación estratégico-numérica: PSOE (Contando ese diputado de Nueva Canarias que todo el mundo olvida, y que irá al grupo mixto si bien afirma apoyará un gobierno progresista), más Podemos (unos y cuatrinos), más Junts Pel Sí en su formato de embajada catalana en las cortes del Reino, es igual a 176 diputados. Unos hablan de reforma constitucional para encajar la situación catalana; otros, de referendum para que la ciudadanía dé su parecer; y los últimos, de “hoja de ruta para la desconexión con el Estado central”. Aunque resulte paradójico, también aquí uno puede ser trino. Es lo que vulgarmente se denominaba “negociacion política”, y auguramos que va a volver a ser tendencia en esta temporada invernal.

Tensión política no resuelta

TensionPoliticaNoResuelta1Si algo nos ha dejado el paso de la última ventisca electoral es, salvando la sonrisa nueva y excesiva de Pablo Iglesias a lo largo de sus medidos silencios, un paisaje tirando a mustio en el resto de las principales comisuras políticas. ¿Es para tanto? Pues probablemente, no. Ahora bien, para los que ya llevan unos lustros cotizando a golpe de escaño les resulta más complejo modular sus apariencias frente a lo incómodo, que no es más que hacer de su capa un sayo, y de su responsabilidad, virtud negociadora.

Hay varias cuestiones que, por las premuras reales que marca esta etapa hasta la conformación de las Cortes Generales y, por ende, la rampa de salida para intentar alcanzar un acuerdo que permita desde el poder legislativo embrionar y dar a luz a un ejecutivo semi estable, dan respuesta a esos labios poco dados a airear sus quijadas gozosas. No obstante, como todo huele a navideña novedad, en cualquier minuto pueden variar los rostros, tornar la melancolía en alivio; la angustia, en desahogo. De lo que no hay duda es del triunfo sin paliativos del tercer clasificado en esta embestida de lo nuevo frente a lo viejo, signifique lo que signifique tal alquimia parlamentaria como han parido los recientes comicios: Podemos ha encajado sus 69 avanzadillas entre dos frentes tormentosos, aquél que pretendía irrumpir con viento de cola pero se quedó encallado bajo los acantilados de la realidad sufragista, y la gran borrasca que no se sabe si se mantiene con dos núcleos convectivos o, por el contrario, se anima definitivamente a transmutarse en huracán. Para la formación morada esta inestabilidad alimenta sus planes a medio plazo, que no se satisfacen con esa actual presencia institucional, ni mucho menos. A su lado, el PSOE sobrevive tan huesudo que hasta prefiere remojar sus resultados en una suerte de divertimento interno, consistente en una ruleta rusa a puerta cerrada cargada de discusiones: candidatos, pactos, congresos, fechas…. rostros.

TensionPoliticaNoResuelta2Nadie enseña del todo sus cartas, todos lanzan sus órdagos, porque son conscientes que la cuadratura del círculo es el más sencillo de sus respectivos galimatías. Menos el juez, ese árbitro que nunca se ha visto teniendo que utilizar el silbato ni para anunciar el arranque. Para todos aquellos que se encargan de restar responsabilidad efectiva a lo que su predecesor hacía casi sin levantarse del camastro, Felipe VI ya ha dejado claro que por sus actos lo conoceréis. Las huestes podemitas pueden haber superado la muralla, pero no va a esperar quieto a que alcancen el torreón y, así, para todos los que continúan en el desconcierto por un supuesto error estratégico a la hora de seleccionar el decorado de su tradicional discurso de natividad, es más que probable que sea todo lo contrario. Atrincherado desde el Palacio Real, sus palabras dijeron que ese boato es de disfrute colectivo, pero los tiros de cámara afirmaban que se mira, pero no se toca. Desde las alturas, que el resto no deje el subsuelo a medio limpiar, a medio deshacer.

Lo que resulta harto evidente, desemboquemos en estrámboticos laissez faire, laissez passer políticos o en elecciones anticipadas, es que tanta rigidez facial destila tensión política no resuelta a espuertas y, más pronto que tarde, tendrán que deshacer las sábanas y descorrer los visillos. Ya se verá si desde la suite presidencial o desde un motel de carretera.

Perdemos

Perdemos1La potencial ilusión que pueda generarse ante el partido electoral de vuelta y vuelta que se avecina en los próximos meses, desde la aparición de Podemos, Ganemos y cuantas propuestas políticas de denominación positiva se formen, se trastabillea ante la realidad de que el panorama-país que continuamos amasando únicamente parece conducirnos, a partir de la imagen en 360 grados que nos empeñamos en tomar, a la conclusión de que la sociedad española se empeña en evacuar una suerte de Perdemos más allá del resultado de los comicios. Elementos más que aparentes nos invitan a carecer de la confianza tuerta de los esperanzados perennes, toda vez que de derecha a izquierda, si alguien se atreve a definirse sin pudor en algún punto iluminado de este mapa político tenue, continúan asomando desde la impúdica reiteración de los malabares electoralistas de turno hasta el deja vu de estrategias ochenteras, en versión beta, para que la batalla siga igual. Con más siglas, pero sobre cemento fresco.

Perdemos2Este Estado castellano-parlante a la orilla derecha del Atlántico no puede tomarse en serio con actuaciones neocolonialistas de corte burricalvo. Si el asomo del ridículo se advertía en el comienzo de la pasada Cumbre de las Américas, con dos de sus ex presidentes firmando un manifiesto favorable a intereses privados para con la República de Venezuela, la votación en similares términos realizado en la Cámara Alta nacional reclamando la liberación de presos en ese país resulta el colmo del descrédito. ¿Se imaginan sufrir similar aberración desde Congresos extranjeros? La soberanía nacional mancillada, poniendo en cuestión la legitimidad de la democracia local, resulta intolerable para cualquier nación digna. Y Venezuela, salvo que las reglas del juego hayan sido modificadas en medio del partido, es un sistema democrático representativo, así validado por todo tipo de organismos internacionales rigurosos. ¿Detención de delincuentes o de opositores? La justicia es quien lo dilucida, en virtud de la separación de poderes. ¿régimen o dictadura? Repetir calificaciones que no se ajustan a la verdad no modifican la misma, pero la distorsionan en el entendimiento común de miles de ciudadanos. ¿Aversión a un país democrático mientras se modifica la normativa penal para evitar la justicia universal a delincuentes extranjeros de potencias a respetar? Mascarada de país de tercera. ¿Negocios y abrazos con sátrapas y sus naciones, líderes en opacidad jurídica, pena de muerte, torturas y tiranía? Reglas del juego a la inversa.

Perdemos3La esperanza por obtener el brote democrático a este juego encasillado que resulta la política-comercial de bajo standing pareció asomar a través de la formación liderada por Pablo Iglesias y su eclosión en los pasados comicios europeos. Pero, de la misma manera que su ideología o principios se han ido ensombreciendo al ritmo que aumentaba la expectativa electoral vía encuestas, el rigor ha dejado paso a esa manera tradicional de hacer política a ritmo de hitos con flash a la vista. Ayer tocó regalar un pack de Juego de Tronos al monarca de turno, como una graceja que viste al líder pero no aporta ni una clave de gobernabilidad. Ah, y de concreción en materias ejecutivas, desde la políticas más generales hasta aquellas cuestiones tan peregrinas como si por monarquía o república debemos comenzar a poner las tejas, no esperen novedades hasta que las butacas se ocupen y la iluminación baje unos grados.

Perdemos4Y es que en España no queremos saber la verdad porque no estamos preparados para conocerla. Cristóbal Montoro bien lo detecta, ya que cuando se es capaz de empujar por el acantilado de la inseguridad jurídica y tributaria a un país que se dice serio aprobando amnistías fiscales opacas, lo de proteger a amigos y dejar al descubierto a oponentes supone un mínimo regate a tres cuartos de campo de la portería. El gobierno del PP se permite hechuras de juez trasatlántico cuando de poner en barbecho las garantías procesales extranejeras se trata, mientras su ministerio de la verdad se apresta a eliminar todo rastro del hijo pródigo, milagro y resurrección de aquello que califica al propio partido como un circo de ratones. Con las paletas en solfa. Con la naricilla olisqueando la próxima trampa sin queso.

Perdemos5Pero no se preocupen, eviten venirse abajo. Recuerden que la hermosura se viste de candidato todavía tanto a derecha como a izquierda, aunque aún no se entiende demasiado bien por qué lo llaman así cuando quieren decir centro. Si todo falla, si la ciudadanía se aburre de promesas o, sencillamente, no tiene a mano algo de agua para tragárselas, ponga usted un líder joven y de buen ver que no diga nada y le preparen todo. Es de una exportación que abruma, el último grito made in usa en mercadotecnia política. Para economía y esas zarandajas, ya contratan a lubricados despachos de asesoramiento transversal (ese hito en léxico electoral de nuevo cuño), que igual les preparan la declaración de la renta que les formulan un programa y sus fechas de anunciación. Ya sabe, si no vota es porque no quiere, bolivariano desalmado.

 

Partido político revisable

CadenaPerpetua1La realidad supera a la suposición en el panorama político actual, no cabe duda. Aunque adivinen el rostro enjuto del estilizado Secretario General del PSOE a la vera del jefe del gobierno patrio, su vena cava se encuentra rebosante de nutrientes pactistas, y tras este intercambio primigéneo de pactos en torrente, su cuerpo le pide que el ritmo no pare. Esa supuesta Grosse Koalition que tanto se supone y, a la vez, el diputado madrileño niega antes que el gallo marque la hora de los comicios, comienza a tomar cuerpo en fascículos; y, como buena historia relatada a través de porciones, la primera entrega supone un capítulo piloto, capaz de sorprender, aturdir, desorientar al espectador, pero nunca decepcionar. En el caso del pacto para una reforma del Código Penal (y van…), lo de Pedro Sánchez fue firmar y renegar, como su tocayo mesiánico salvo que, en este caso, parece no querer alejarse de la crucifixión política que se le avecina.

Se ponga como se ponga el blanqueamiento dental con capacidad bípeda designado, a medias y a ratos, como cabeza visible del enésimo proyecto socialdemócrata fracasado de antemano, suscribir un acuerdo calificado “de Estado” (la miopía soberbia del bipartidismo carece de bastón y de perro guía) por iniciativa propia para, acto seguido, anunciar su denuncia inmediata, resulta imposible de explicar a aquellas huestes que quedan formando trinchera con las uñas. Y evitar, al día siguiente, a los mismos medios que silenciaron el día anterior, entregándoles únicamente una declaración en la que denota ánimo pactista con el partido al que se pretende derrocar, ya sitúa directamente la estrategia en el gabinete de comunicación de Génova 13.

CadenaPerpetua2Y es que al PP, si fuera por sus compañeros de rotación gubernamental, la purga se las hacen sin necesidad de subir la tapa del váter político. Resulta de todo punto normal que Rajoy y sus huestes se sientan en la salsa menos picantona a la hora de afrontar la pelea definitiva con la pureza de Podemos y sus inmaculados cuadros en esto de la confrontación electoral. A fin de cuentas, tras 35 años de jugar al “corre, corre que te pillo” en un círculo milimétrico, debe resultar hasta tedioso competir con aquellos que viven en una contradicción demasiado instalada en la corteza ideológica como para suturar las heridas entre sus simpatizantes a cada golpe de timón excusada en la “responsabilidad de gobierno”, y zarandajas similares. Para las imputadísimas señorías de la bancada derecha, todos sus pecados se expían con un par de padres suyos; es lo que tiene vivir con una valla fronteriza a ambos márgenes: ni sale emigrante en busca de pan y voto, ni accede más allá de la descendencia social que acepta votar PP porque es patria, España, y olé.

CadenaPerpetua3Sí, el principal interesado en estar cerca del partido gobernante es, aunque parezca una paradoja ufológica, el propio PSOE, aterrorizado con la posibilidad de perder esa reconfortante medalla de plata acostumbrada a colgarse sin necesidad de esprintar. La hora de las navajas chapuceras, renovada en última instancia a través de la condescendencia de los delegados socialdemócratas con su propio porvenir como formación política destacada, les ha dejado a los pies de Pedro Sánchez, capaz de firmar un documento que llevará al ejecutivo popular a incluir un nuevo capítulo de penas fagocitador de la propia esencia que alumbró el Código Penal de 1995 y que, definitivamente, situará a este Estado inestable en la vanguardia europea del castigo frente a la redención y la reinserción a pesar de tener uno de los niveles más bajos de todo el continente en cuanto a índices de criminalidad se refiere. Da igual, el secretario general del PSOE le ha cogido el gusto a jugar a hombre de Estado antes siquiera de soñar con rozar tal dignidad, mientras deja a su espalda, en lontananza a un partido político revisable de principio a fin.

El rejuvenecimiento rugoso

PedroSanchez1Una renovación a las puertas de un museo, el surrealismo de las prisas sin equipaje a la vista; en definitiva, el rejuvenecimiento áspero en su superficie y al tacto político con el ph menos neutro posible. Desde ahí emerge la figura baloncestística de Pedro Sánchez, diminuta hace menos de cuatro meses y que, desde, por o para el aparato, ha aumentado internamente a una velocidad que riase usted de la exponencialidad electoral de Podemos. Pero ahí se queda, en lo interno, en lo doméstico y domesticado, tanto así que de los diecisiete puntos a los que se comprometió el político madrileño en su presentación como candidato nada ha tardado en conculcar el primero de aquéllos a los que ha tenido acceso, esto es, retrasar las primarias en su formación para elegir el candidato, el cabeza de cartel, el rostro que intentará mantener la pelea vacua en una política sin contenido.

Lo que es indudable es que con Pedro Sánchez ha desembarcado de manera definitiva y refinada el modo norteamericano de hacer política por estos parajes en desertización democrática. No hay más que ver el video propagandístico para animar su campaña interna en el PSOE, recorriendo aspectos de su intimidad más prescindible en el debate de las ideas, el que en cualquier escenario político se necesita: amigos de infancia relatando sus virtudes y esas pequeñas debilidades, tan tiernas en la construcción del liderazgo; una novia que recibió el flechazo instantáneo, irresistible, ante la presencia del nuevo Secretario General socialista, recordándote que si ella no pudo resistirse antes incluso de hablar con él, ¿Cómo vas a hacerlo tú, desorientado votante, que tanto anhelas abrazar nuevamente la rosa aunque tenga espinas?

PedroSanchez2Volvamos a los famosos diecisiete compromisos de Pedro Sánchez, la tenue sombra a la que todos los dirigentes socialdemócratas ahora se arriman en busca de tímido cobijo para que su arboleda electoral no se despoble, obligándoles a huir al mundo real, con el cambio policlimatológico que se avecina. Luchar contra la corrupción, primarias para todos, puertas giratorias atrabancadas, fin de indulto y aforamientos múltiples, reformas legales genéricas, etc. ¿Y dónde podemos encontrar el socialismo que reclama la ciudadanía, la búsqueda de condiciones laborales y de ejecución real de derechos y perspectivas sociales? No en su sonrisa, desde luego, porque el PSOE se encuentra sujeto a una mastodóntica maquinaria de supervivencia enterrada entre su poder ser y su ser real. Resulta evidente que una participación del 65% en sus bases de afiliados en un éxito de movilización, pero habrá que ver si estos lo han hecho también en la convicción que el cambio de cromos volverá a resultar higiénico para que su hogar político no se derrumbe y, más aún, resurja de sus múltiples cenizas ideológicas.

Desde IU y Podemos resulta bastante evidente su común regocijo por esta orientación en el aparato socialista, que parece preocupar en mayor medida al PP que a todo aquello que se viene gestando a su izquierda, cada día a mayor distancia de lo que sus siglas aparentan ocupar. No obstante, resulta paradójico que quien más le alabe también le tema, bien porque por un lado garantiza el equilibrio del bipartidismo por más que la primera decisión, nada meditada y muy en la línea efectista de la vacuidad programática, sea romper el pacto pro Junker, aunque también su aparente moderación salvaguarde el negocio pero pueda, desde la parafernalia del marketing político, pescar con cierta opulencia, por primera vez, en el caladero popular, siempre a salvo del pirateo electoral por más que Vox y otras cañas desorientadas hayan intentado asomar en río revuelto.

¿Quién ha sido quién en estas urgencias? Negar que el cataclismo de los pasados comicios europeos no ha removido, dentro de sus escasas capacidades, briznas de apariencia cambiaria en los mastodontes políticos es de un cinismo espantoso. Pero está claro que el Partido Popular postergará cualquier estrategia a la extenuación de su mayoría absoluta, mientras que tanto Eduardo Madina como Pérez Tapias ya venían siendo rostro de líneas que rumiaban otro panorama antes incluso que se certificara la defunción de la calma bipartidista. En cambio, será Pedro Sánchez, un obediente miembro del aparato tanto desde su responsabilidad en la Asamblea General de CajaMadrid como en la reforma express del artículo 135 de la Constitución, quien decore el futuro próximo de la socialdemocracia española. Su sonrisa ya ha llegado. Sus ideas, si las tiene, se harán de rogar.

Diaz abrumadorez

Tras varios diaz deshojando las margaritaz, Susana se ha dado cuenta que no tiene un ratón chiquitín, sino un roedor con los caninos afiladísimos que le espera con el lomo erizado justo al cruzar la frontera de Despeñaperros. Claro, con esas amenazas en lontananza, las hojas no tardarían en arrugarse al sol que ya comienza a desplegar sus rayos por la tierra andaluza, y Susana Diaz, tras ídem abrumadorez, con la presión de un partido desquiciado que sabe que quien controla la delegación sureña domina la elección a Secretario General vista la desbandada en la federación catalana, parece haber sido consciente de sus limitaciones a corto plazo. Por mucho Griñán, mucho Guerra, mucho Chavez y, sobre todo, demasiadas sugerencias González por radio, mar y televisión, ha recogido velas y, de Palos a Sevilla, ha puesto rumbo a custodiar sus riquezas, presupuestadas en diez puntos de rentabilidad obtenidas de manera indirecta, sin sangre, en las pasadas elecciones europeas a nivel interfronterizo.

SusanaDiaz1Es lo normal. Resultaría extraordinario, de una imprudencia propia de equilibrista, poco fértil en en las franjas de los grandes partidos, que un líder de volumen moderado, incipiente en su presencia pero con los hechos encapotados bajo los interrogantes, se aventure a saltar sin red antes de haberse amoldado a la flexibilidad del suelo elástico sobre el que suelen avanzar, habitualmente con ánimo vertical, a diferencia de la horizontalidad del resto de mortales. Aquí no hay triunfos, ya que ni siquiera el PSOE permite, con toda su mercadotecnia de primarias potenciales, del éxito antes de la apuesta, irrumpir al foro sin haber maniatado, paradójicamente, el aplauso colectivo con el volumen que se exige a sí mismo. Ante este panorama, Susana Díaz es rosa sin petalos maduros aún, y parece mantener a su albur los confidentes necesarios para no dejarse seducir por un liderazgo rodeado por cadáveres a todos lados del campo de batalla.

SusanaDiaz2Con la retirada del epicentro electoral por parte de quien parece construir su casa por el tejado más robusto de esa edificación socialdemócrata plagada de aluminosis democrática, se abre de par en par el panorama de la discordia controlada entre la ambición y la codicia; es hora de repartirse la fama de los restos, las sobras templadas, antes de que se convierta en putrefacción gélida, sin capacidad para nutrir aunque sepa y huela como sangre seca, dentro de un puño plagado de espinas impedido, rígido. Eduardo Madina, Pedro Sánchez y la candidatura folclórica de turno (Pérez Tapias y la Izquierda Socialista, tan llamativos en el anonimato, como si la izquierda dentro del centro se multiplicara al bramar, silenciándose al cohabitar en un rincón sin luz), se pliegan a sí mismos, se retroalimentan en la soledad de las alturas, ajenos a la exigencia de la militancia en desbandada que, casi despidiéndose, reclama para quedarse al postre que se pague a escote. Pero ni por esas, ellos se lo guisan y el plato, mohoso, tiene destino a la basura a la izquierda de las urnas; el delfín de Rubalcaba parece entender que diferenciarse, que la fórmula para hacer notorio su actual anonimato, supone una rebelión contenida pidiendo libertad de voto (el suyo, a lo sumo) para evitar abdicar al Borbón que ya se ha ido. Madina, por su parte, quiere el camino despejado del Congreso hasta el infinito, y poco más allá. Ser líderes es lo suyo, que de criticar la democracia de otras formaciones ya se encarga el departamento de comunicación y marketing correspondiente. Menos mal que para sus globales intereses, esas margaritas deshojadas no pueden ser podadas, o no hasta la raíz ya que la savia socialdemócrata parecer poseer los nutrientes indispensables para evitar a corto plazo el secano absoluto, y con eso ya se abonan de contentos.