La cuchara es el delito

Camina la fuerza de seguridad por el resbaladizo camino de la insolencia ciudadana, y es que cuando los miembros formados para garantizar el orden y la paz social se encargan de gestionar la inmediatez política, sea esta justa o injusta, y pasa de protector de unos a esbirros de otros, se acelera el desangramiento de la cohesión en la civilización moderna, sin capacidad de cauterización. Prisas con corbata, contradicción de traje y mocasines y, mientras, las fuerzas y cuerpos de seguridad tal vez siendo situadas de manera tan comprometida que prendan el espejismo del delito antes que a los delincuentes.

La población civil y tributaria no necesita discernir entre nombres y brillos de placas; uniformes decolorados o multilingües; partes de atrás y adelante en las ruedas de prensa que cuentan lo que ya fue sin poder avistar qué será. Tras lo sucedido hace dos días en Barcelona y Cambrils, ¿Hacia qué zona sin canícula política podemos enfocar el trayecto para no implosionar de sinrazón? Recopilemos: Hasta ahora sabemos que el ejecutivo central no ha sido precisamente colaboracionista para con los Mossos d´Esquadra en cuanto a facilitar información actualizada sobre posibles riesgos de carácter terrorista en suelo catalán, o eso se informa desde diferentes cabeceras de tirada nacional; a su vez, el ministro Zoido se empeña en dar por desarticulada la peligrosidad fundamentalista a corto plazo, mientras las fuerzas de seguridad autonómicas no dan por clausurado el riesgo hasta detener a todos los sospechosos de la masacre; a todo esto, las editoriales de los principales medios escritos estatales rellenan sus ya de por sí necrosados órganos blandos del cinismo mezclando terror y proces para llamar a la cordura política a esos insensibles políticos locales que se empeñan en mantener su hoja de ruta a pesar del terror wahabista, sellando desde esos púlpitos negros sobre negros el relato de la unidad desalada.

Si durante los próximos días se continúa por esa desalmada vía que parece perseguir la confusión entre realidad política y policial, esa que solicita altura y fortaleza para que los intolerantes no detengan la democracia pero exige el frenazo en seco a las decisiones del ejecutivo y parte de la sociedad civil catalana, el sabor agrio se mezclará con el podrido; posiblemente, de aquí al 1 de octubre, el contenido de confrontación Madrid-Barcelona, una vez evaporados los aplausos en común, aumentarán exponencialmente una crispación que hará añicos esos mensajes vacuos de unidad frente al terrorismo. Si las miras no escalan las alturas necesarias, es de temer que no persigamos el delito, sino que el delito sea eso, la cuchara inocente bajo la violencia siempre alerta.

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El tercio de los sueños

Cumplidas las dos terceras partes de la competición, el cielo está al alcance de tres conjuntos, mientras que en el infierno se van dilucidando dos plazas fijas.

La competición en Segunda División ha llegado a esa etapa donde los aciertos y errores ya resultan definitivos, donde levantar la cabeza o cometer un traspiés provoca sensaciones inapelables de cara a la clasificación final. Los resultados que se han producido en esta jornada en lo que respecta a los conjuntos que sueñan con alcanzar la gloria del ascenso directo o evitar el descenso al infierno de Segunda B marcan el devenir de los próximos domingos con enfática trascendencia.

El grancanario Rubén Castro dio tres puntos vitales al Betis (0-1) en Montilivi, ante la revelación de la categoría, el Girona, y vuelve a colocar a los de Pepe Mel en el liderato de la competición, amén de haber supuesto un bálsamo de optimismo para los verdiblancos. Con la desesperada situación empresarial que vive el Rayo Vallecano, puesto en venta por su máximo accionista, la familia Ruiz-Mateos, y la distancia que mantiene con el quinto clasificado (ya que el Barcelona B ocupa la cuarta posición), los sevillanos tienen en su mano conservar las distancias que les llevarán en poco más de dos meses a Primera División.

Marc Bertrán no está rindiendo al nivel esperado, y el Tenerife lo sufre

Otro canario, el tinerfeño Ángel, marcó los dos goles del Elche que les permiten, provisionalmente, acceder a la zona de play off. Su victoria (2-1) ante el irregular Córdoba certifican la trayectoria ascendente ilicitana, y el potencial de su plantilla les hace ser un rival temible de cara al tramo final de competición. El filial blaugrana, por su parte, volvió a dar una exhibición de juego y goles (4-0) ante el Gimnástic, y alcanza una honorable cuarta posición.

El otro filial de la competición, el Villarreal, dio la sorpresa en Balaidos (0-1) y deja una jornada más a los gallegos fuera de las dos plazas de ascenso directo, si bien su situación es más plácida, por juego y estabilidad institucional, que la del Rayo Vallecano.

En la zona baja, Ponferradina y Albacete parecen empeñados en certificar sus respectivos descensos de categoría. En un partido a cara de perro, ambos conjuntos dieron la sensación de no poder aspirar más que a repartirse las dos últimas posiciones de la categoría, si bien el conjunto leonés puso el pundonor necesario para romper el empate que se vislumbraba (2-1), arrastrando a los albaceteños al pozo en lugar de dar muestras de resurrección futbolística.

La UD Las Palmas, con un gran Armiche, consiguió la victoria tras quince jornadas de sequía ante un buen Valladolid (2-0) y vuelve a encomendarse al pundonor de sus canteranos para intentar realizar la hombrada y salvar los muebles. El CD Tenerife, por su parte, cosechó su tercera derrota consecutiva (2-1) en Soria, y parece que el efecto Tapia se ha diluido definitivamente. No obstante, los rivales que se mantienen fuera de las cuatro posiciones de descenso continúan sin dar tampoco muestras de resurrección, lo que permite tanto a amarillos como a blanquiazules mantener un halo de esperanza, siempre y cuando consigan un mínimo de siete victorias en las trece fechas que restan para clausurar la competición.