Reptando por la Reforma Laboral

Imposible analizarla erguidos y con la espalda tiesa. La letra, en este caso, entra con sangre y vísceras, obligándonos a ingerirla en posición horizontal y sobre gélido mármol. Mármol de otros, evidentemente.

Si algo supone mayor asquerosidad que la redacción en sí del Real Decreto Ley 3/2012 (lo que demuestra su enorme consenso y voluntad de análisis con el resto de formaciones políticas; decretazo al canto y convalidación posterior sin debate y publicidad parlamentaria. Otra mentira más para el saco de los populares en menos de un trimestre de responsabilidad ejecutiva. Y van…), es la terna de contertulios y redactores miserables que no son capaces de salirse del esquema que, vete a saber y sabemos, les ha sido dictado con pelos y punto y coma: que estamos ante una reforma completa y necesaria, que su contenido flexibiliza y hasta mejora la relación entre empleado y empleador a la hora de “negociar” su relación laboral, que allende los mares y los montes la precariedad en la contratación es aún más aguda y ello permite un movimiento del mercado de trabajo más agil, etc, etc. Todas estas invenciones, estos pagos por adelantado, no hacen referencia a la ausencia de elasticidad en los elementos más rígidos y, a su vez, responsables en mayor medida del estancamiento económico del país; por un lado, el sistema financiero nacional se niega a cumplir su objetivo empresarial, esto es, la intermediación en el crédito. No hay más que ver cómo los 45.000 millones de euros destinados a préstamos ICO se han quedado fosilizados mientras los bancos reciben préstamos al 1% de interés con los que especulan en bonos de hasta el 6% de rentabilidad, en lugar de realizar una política crediticia eficaz para familias y pymes, además de otorgar cobertura social a aquellos colectivos estrangulados por sus deudas bancarias. Por otro lado, realzan el latigazo en recortes de derechos ajenos pero obvian los complementos públicos de protección ciudadana frente al desamparo del desempleo. En Inglaterra el despido es barato y sencillo para el empresario, de acuerdo, pero maneja una oficina pública del trabajo ágil y eficaz, en la que la media de recolocación del trabajador se mantiene en dos meses y donde la cobertura económica es alta, mediante la presentación de facturas y su correspondiente abono al parado. En Francia, país que se utiliza como termómetro para nuestros anhelos (Zapatero todavía no olvida su despropósito público acerca de alcanzar en 2007 el PIB del país galo) y envidias (deporte como referencia del status nacional), la indemnización por despido se mantiene en 60 días por año trabajado, no en quince como algunos voceros del capitalismo braman sin vergüenza, aprovechándose de la incultura normativa general. Y así…

Pero entremos en harina de este costal. Ciñámonos a la letra del texto con rango de ley que ha sido aprobado y explicado en una rueda de prensa con enormes lagunas interesadas para producir confusión social y hasta apoyo de un amplio sector de la clase trabajadora educada en el capitalismo voraz que le impide ver siquiera una secuoya en el desierto.

Art. 10, relativo a la movilidad funcional de los trabajadores: El empleado puede ser recolocado en funciones de mayor o menor escala profesional por la abstracta necesidad de razones técnicas u organizativas. Si dichas funciones de superior categoría exceden del plazo de seis meses durante un año, o de ocho durante dos años, el trabajador puede reclamar el ascenso. Claro que el convenio de empresa puede regular lo contrario, y como ahora éste prima sobre el del sector, difícil va a ser que regule esa posibilidad en favor del trabajador.

Art. 11, relativo a la movilidad geográfica: Más subjetividad, que es la guerra del capitalismo. Las empresas que no tengan centros de trabajo móviles o itinerantes sólo podrán trasladar a sus empleados por (¡tachán!) razones técnicas, económicas, organizativas o de producción que lo justifiquen. Vamos, cuando les venga en gana, ya que en el párrafo siguiente define estas razones como cuestiones relacionadas con la competitividad, productividad u organización técnica o del trabajo de la empresa. Le deseamos que usted no esté contratado en una fábrica con sedes allende los mares, porque este cajón de sastre les permite, en caso de necesitar aligerar la plantilla, solicitarle un traslado a miles de kilómetros de su residencia habitual. ¿Qué no le interesa? Tranquilo, ya le ha comentado su tertuliano favorito que esta reforma “flexibiliza” su diálogo con el patrón. El siguiente párrafo del artículo en cuestión regula que, notificado el traslado (diálogo fluido), puede optar por aceptarlo o no. En el segundo caso, extinción contractual, 20 días por año trabajado de indemnización con un máximo de doce mensualidades, y a otra cosa.

Art. 12, relativo a modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo: Uno de los principios básicos de la Ley es su necesaria seguridad jurídica. Así lo entiende el legislador popular al retomar esa concretísima idea de razones económicas, técnicas, organizativas o de producción, relacionadas con la certeza que impregna los términos competitividad, productividad u organización técnica o del trabajo en la empresa para poder unilateralmente modificar la jornada de trabajo, el horario y distribución del tiempo de trabajo o el sistema de remuneración y cuantía salarial, entre otras cosas tan secundarias para aquellos que trabajamos por… por… ¿Por qué trabajamos? debe ser por pasar un rato de ocio junto a nuestro amigo el empresario. Estas modificaciones pueden afectar a las condiciones reconocidas tanto en el contrato de trabajo como en los acuerdos colectivos. Efectivamente, esta reforma impulsa el diálogo entre las partes, la bilateralidad de la relación laboral se refuerza una barbaridad que no veas. Pero no seamos injustos, que el patrono tiene un montón de obligaciones dentro de este artículo, tantos como notificar dicha modificación en el plazo de 15 días. El trabajador, por su parte, esgrimirá su negativa tajante y el artículo le otorga unos derechos que parecen privilegios de nobleza: 20 días por año trabajado…. qué bicoca!

Art. 13, relativo a la suspensión del contrato o reducción de la jornada por causas económicas, técnicas, organizativa o de producción derivadas de fuerza mayor: Nuevamente, estas condiciones tan concretas son excusa suficiente para que, sea cual sea el tamaño de la empresa y la cantidad de trabajadores afectados, el empleador puede acogerse con un mero aviso con quince días de antelación a la aplicación de la medida. Se puede berrear en un juzgado de lo social, como de costumbre, pero la ley con sangre seguirá entrando hasta el espinazo.

Art. 14, relativo a la negociación colectiva: La madre del cordero. Comienza la modificación del artículo 82.3 del Estatuto de los Trabajadores (o cómo se defina ahora el régimen de semiesclavitud) advirtiendo que los convenios colectivos obligan a ambas partes, salvo lo dispuesto en las reformas antes mencionadas (¿Queda alguna obligación por la parte que imaginan?). Sin perjuicio de lo anterior (irónicamente textual), dichos convenios pueden ser inaplicados por esas causas que venimos repitiendo y que deben tener a la cúpula de la CEOE con insomnio perpétuo, en materias tan intrascendentes como la jornada de trabajo, su horario y distribución, el sistema de remuneración y cuantía salarial, el sistema de trabajo y rendimiento, etc. Minucias. El decretador ( que no legislador, ya que emana del poder ejecutivo esta norma pendiente únicamente de convalidación por un grupo parlamentario con mayoría absoluta) se digna en explicar, con su habitual subjetivismo normativo, en qué consisten estas causas tan trágicas para el honrado patrón asfixiado por un mercado laboral que oprime sus desinteresadas expectativas empresariales. Léanlas que a nosotros nos da la risa.

En dicho artículo también se aborda la anunciada reforma acerca de la escala jerárquica de los convenios colectivos. Efectivamente, el artículo 84.2 del Estatuto recoge a partir de ahora la prioridad aplicativa de los convenios de empresa respecto del convenio sectorial estatal precisamente en aquellas partes de la relación laboral mencionadas anteriormente (sueldo, horario, etc.). Si en un entorno de relación económica tan frágil y fragmentado como el actual era complejo poner de acuerdo a un sector productivo, a ver quien es el inconsciente que pierde fuerza en la gran batalla en lugar de optar por la guerra de guerrillas. La victoria final es ahora papel mojado, todo se cuece en la empresa de turno, con la buscada división de la clase trabajadora en busca de su salvación particular, de su pelea calle por calle, sólo y sin munición.

Para otorgar un espacio de reflexión a esta relación laboral tan de iguales, el artículo 86.3 afirma a partir de ahora la necesidad de acuerdo en el plazo de dos años a partir de la pérdida de vigencia de un convenio. En caso contrario, pasa a regularse la relación laboral en base al convenio de ámbito superior, esto es, al sectorial pero… ¿existirán tales acuerdos?

A partir de aquí, y durante el grueso del texto, éste se pone digno y hasta romántico, revisionando las herramientas administrativas y procesales a las que tiene acceso el trabajador para defender sus (ja) derechos si los entiende menoscabados. Claro, las razones económicas, técnicas y organizativas no dejan mucho margen al orgullo laboral. Analizando los artículos en cuestión, la disminución indemnizatoria de 45 a 33 días por año trabajado y su tope de mensualidades de 42 a 24 no parece ya la protagonista trágica de este hundimiento laboral. Total, siempre habrá una razón económica o técnica que eche por tierra su miserable expectativa compensatoria, haciéndole reptar hasta la oficina del INEM más cerca. Aproveche, siempre hay un curso de manipulador de alimentos esperándole.

 

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8 respuestas a Reptando por la Reforma Laboral

  1. Alfaqueque dijo:

    Buenas tardes hora peninsular…

    Reproduzco el enlace.

    Un abrazo amigo.

  2. pura maria garcia dijo:

    Como dices, “intragable” y sospechoso…¿nos hemos dado cuenta de todo el “espacio legal ” que dedican a la “movilidad..”, cuando en realidad el que no se mueve es el patrón y, POR SUPUESTO, ellos, los políticos sesudos, empresarios antes que ahora van de protectores del ESTADO, que por no moverse de sus asientos ni carteras le hacen el rendez-vous a la patronal? Ya lo intuíamos, las siglas PP no son las que parecen, son las del PARTIDO PATRONAL.
    Un saludo
    Te dejo mis reflexiones sobre este tema:
    http://lamoscaroja.wordpress.com/2012/02/13/la-reforma-laboral-del-partido-patronal-o-si-franco-levantase-la-cabeza/

    • tinejo dijo:

      Y toda la molesta y picantona paja que queda en las cuarenta páginas de reforma siguientes. Así es, el capitalismo salvaje nos tumba como clase social y la solución es agudizar sus perversidades en lugar de buscar otros caminos. Algún día nos daremos cuenta de nuestra cobardía y la historia, probablemente, nos recuerde como una generación timorata y absurdamente conservadora.

      Abrazos y mil gracias por tus siempre interesantes reflexiones.

  3. biosherpa dijo:

    Si sumamos la idea de Gallardón de que los ciudadanos tengamos que pagar los recursos a partir de la segunda instancia (solo se libra lo penal), a ver quién es el valiente que se atreve. Han sabido blindar bien el recorte de derechos.
    Para cuando la reforma de la patronal. Al parecer la tan ansiada productividad solo depende del inútil del trabajador. Sin embarto la buena gestión de la empresa (frente a pulirse los beneficios en coches de lujo), la formación continua real de los trabajadores, contar con los medios adecuados para realizar el trabajo, dimensionar correctamente los puestos (cuantas veces habré oido y visto el “uno ha de saber hacer de todo por si le toca”), los puestos directivos a dedo, consejos de dirección carísimos donde no se acumula intelegencia sino poder de influencia….al parecer no tienen nada que ver con la productividad. Si los mejores ejemplos de emprendimiento en España son fotocasa, barrabes (tradición familiar más ser pionero en la venta on-line) y las guarderías de fin de semana…estamos apañados.
    El cambio del sistema productivo pasa no solo por la cualificación de los trabajadores y la tan cacareada inversión en I+D+i, sino por un cambio en la mentalidad de la élite empresarial de este país. Desgraciadamente para ambas cosas hacen falta entre 20 y 30 años. Perdimos el primer tren, y al parecer ningún partido es suficientemente valiente para afrontar el reto de subirse al siguiente (acaban de poner coto a las renovables en las que al parecer somos líderes mundiales con permiso de Portugal claro está), pues no es rentable en el corto plazo.
    Lo tenemos crudo.

  4. Mariajo dijo:

    La patronal son los políticos, luego si le añadimos que la banca también son ellos, el resto? El resto somos nosotros, somos unos cobardes, tememos a éstos usurpadores de derechos, tanto personales como laborales , como económicos, de seguir así, sólo con protestas, sin tomar armas para defendernos, vamos a la más absoluta miseria y a una esclavitud, vamos a ver con nuestros própios ojos, lo que nuestros abuelos nos contaban y nos parecía que exageraban para ser más protagonistas, pero ahora me doy cuenta que no exageraban, pasaron por lo que nosotros vamos a llegar, a veces pareciéra que no tenemos sangre ni corazón,¿Qué nos pasa que no reclamamos lo que nos pertenece?, Es como si nos robaran la vida, pero nos quedamos de brazos caidos, cada día que pasa es una noticia con provocación incluida al pueblo, aun que, no es sólo a nosotros, lo que nos hacen y nos van hacer, es a nuestros hijos, nietos, en definitiva, a nuestra clase social, todos y cada uno de clase media, vamos a pasar a probeza y todo por no movernos a tiempo.

    Revolución es lo único que nos queda, aún sin esperanza de conseguir derechos, pero habría que hacerlo por la dignidad, esa no deberíamos dejar que nos la toque nadie, si vamos a morír que sea luchando, no derrotados esperándo a la muerte.

  5. gallegorey dijo:

    El caso es que están tan seguros que no tendrán una oposición ciudadana en la calle que después de esta reforma “empresarial” vendrán otras peores…

  6. QUE MI VOZ SUBA A LOS MONTES dijo:

    vamos a ver…
    el articulo 35 de la CONSTITUCION ESPAÑOLA dice que todo español tiene DERECHO al trabajo….si en mas de cinco lustros no han sido capaces de cumplir esta LEY DE LEYES,
    …¿a que vienen con esta cascada de reformas ?…¿las van a cumplir las empresas?
    REVUELTA POPULAR YA !!

    • tinejo dijo:

      Efectivamente, totalmente de acuerdo contigo. Pero recuerda que para poder librarse de cumplir los objetivos básicos de cualquier sociedad con espíritu de justicia popular, sólo los artículos que van del 14 al 29 son de aplicabilidad obligatoria y, por tanto, susceptible de ser reucurrido su cumplimiento ante el TC. Derechos primordiales, como el que citas o a una vivienda digna, se cuidaron de dejarlos como principios inspiradores (el cinismo es una virtud perversa en las habilidades del legislador), pudiendo no sólo ignorarlos sino, en ambos casos, aplastarlos y realizar lo contrario sin pudor ni responsabilidad.

      Gracias por visitar tu Casa Querida!

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